Tierra de la Garnacha que riega el ternasco zaragozano.
- Aquí podemos encontrar 24 bodegas con turismo enológico.
- Hay 17 localidades con bodegas para visitar.
Zaragoza es una provincia muy rica en enoturismo, por ella pasan tres rutas del vino, a saber: Cariñena, Garnacha y Calatayud. En las tres, la uva más importante es la garnacha. Aquí encontrarás veinticinco bodegas visitables, distribuidas en diecisiete localidades, de las cuales, Cariñena es el destino de enoturismo más relevante, ya que aquí hay un total de ocho bodegas que abren sus puertas al público. Aquí podrás disfrutar de bodegas modernas, de vanguardia, como Bodegas Paniza, Dominio de Longaz o Bodem.
El enoturismo de Zaragoza ofrece experiencias relacionadas con el vino, que en algunos casos, van mucho más allá de la típica cata degustación. Es el caso de las Bodegas San Alejandro, por ejemplo, situada en Calatayud, que tiene actividades en las que integran el teatro en el mundo del vino.
En esta zona, es importante que tengas en cuenta la época del año en que vas a visitar la bodega, ya que tiene un clima continental, con inviernos muy fríos y veranos calurosísimos.
Aquellos que sean aficionados a las pequeñas bodegas, aquí encontraras vinos elaborados de forma artesanal en bodegas como Pagos del Moncayo.
La calidad de la gastronomía zaragozana es, a estas alturas, incuestionable. Aquí puedes probar aceites de oliva de fama internacional, ternasco y, para los que sean más de pescado, congrio bilbitano.
Para los que aprovechen la visita para hacer también algunas compras para regalo, os recomendamos la alfarería de la zona, que tiene reconocido prestigio. Pero si pasas de las compras, y a ti lo que te atrae es la naturaleza, no dejes de visitar El Bosque Encantado de Bureta, patrimonio natural.