En el corazón del Valle del Aconcagua, Llaillay es un destino emergente para los amantes del vino y la gastronomía chilena. Rodeada de majestuosos cerros y paisajes verdes, esta localidad ofrece un entorno único para disfrutar de vinos de alta calidad, caracterizados por la influencia de su clima mediterráneo y suelos fértiles. Viñas boutique de la zona combinan métodos tradicionales con innovación, produciendo vinos tintos robustos y blancos frescos que cautivan los sentidos.
Pero Llaillay no es solo vino. Su rica tradición gastronómica invita a probar platos locales como empanadas de horno, pastel de choclo y carnes preparadas a la leña, que se complementan perfectamente con los vinos locales. Además, los festivales y ferias celebran la cultura campesina, ofreciendo a los visitantes una experiencia auténtica y acogedora.
Experiencias turísticas, gastronomía y maridaje.
Vinos tintos de excepción
Flaherty Wines es una bodega boutique en Chile, especializada en ensamblajes tintos desde 2004.
Visitas desde: 100€
Peumayen, que en lengua mapuche significa lugar soñado
Visitas desde: 100€